El castillo de los destinos cruzados es una novela del escritor italiano Italo Calvino. Esta se agrupa en dos novelas cortas, con una serie de sucesiones de cuentos: “El castillo de los destinos cruzados” y “
En ellas se narran 12 historias diferentes, cada una de ellas representada por una figura y significado de una carta del Tarot (que no siempre corresponde al real).
Cada carta es utilizada en más de una historia y posee diferentes significados, los cuales se van entrecruzando para dar coherencia y un entramado común a los relatos.
En “El Castillo de los destinos cruzados”, desde el principio se muestra una situación muy específica: todos los personajes enmudecieron y no se oye bullicio ni tampoco conversación entre los huéspedes, sino que utilizan señas para poder comunicarse entre sí. Dentro de esta confusa situación se suma la de su protagonista que luego de ingresar a un espeso bosque se encuentra con este castillo que provoca una atmósfera de intranquilidad, como si se estuviera viviendo en un sueño.
Posteriormente, el anfitrión deja sobre la mesa un mazo de naipes del Tarot. El personaje (siempre con señas) describe una historia con las barajas, ubicándolas encima de la mesa. Cada narración intenta ser una improvisación para luego formar un orden de arriba hacia abajo. Igualmente, se observa que en las filas formadas es posible encontrar otras interpretaciones, conformando una especie de crucigrama de imágenes.
Este libro es hipertextual porque en primer lugar, la forma de narración es inestable. Una historia nos lleva a otra sin un orden establecido, y mientras un huésped del castillo avanza en su historia, otro avanza en dirección contraria al anterior y al mismo tiempo un tercero comienza su propia narración dentro del orden de cartas establecido.
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